José Valverde, 2020
- INTRODUCCIÓN:
En este estudio se analiza el caso de una finca camaronera ubicada en el Pacífico Central de Costa Rica con el fin de contribuir al entendimiento en el manejo de la calidad del agua no solo en los estanques sino también en el canal de abastecimiento.
II. MATERIALES Y MÉTODOS
Se analizaron los principales parámetros fisico-químicos de 16 estanques en producción y del canal de distribución, así como de 13 estanques ya cosechados. Todos estuvieron cultivados dentro del período de la época seca (de diciembre a mayo) en esta finca.
La calidad del agua se analizó químicamente utilizando la metodología del espectrofotómetro HATCH. Diariamente se midió el oxígeno disuelto y la temperatura del agua en las mañanas mientras que semanalmente se midió la salinidad y la turbidez del agua utilizando el disco Sechii.
III. RESULTADOS
Los datos promedios del análisis de la calidad del agua se presentan en el Cuadro 1. Se comparan con aquellos considerados ideales, así como los máximos y mínimos encontrados en el cultivo de camarón.

A continuación, se analizará cada uno de ellos considerando sus efectos en el camarón.
3.1. oxígeno disuelto:
Es considerado el parámetro más crítico en el cultivo de camarón. Sus efectos son:

Nótese del Cuadro 1 que el promedio de oxígeno (3.6 mg/L) en todos los estanques en horas de la mañana (6:00 AM) estuvo por debajo del ideal (5.0 mg/L) y dentro del rango considerado estresante para el buen crecimiento y la resistencia a enfermarse por parte del camarón. El canal de distribución que es la única fuente de agua fresca tampoco estuvo cercano a la mejor condición de oxígeno.
La tendencia del oxígeno fue a ir disminuyendo en el transcurso de los días durante las mañanas de los 13 estanques cosechados (Figura 1).

3.2. Turbidez y coloración del agua:
La turbidez del agua medida con el disco Sechii no solo se debe al fitoplancton, sino también a los sólidos suspendidos. Por lo tanto, se debe indicar el color del agua para distinguir lo que se está midiendo con el disco Sechii. La Figura 2 muestra la turbidez y coloración del agua en relación con el oxígeno disuelto producido por el fitoplancton en las lagunas y el que trae el canal de abastecimiento.

Se nota poca relación entre la turbidez del agua con la coloración y el nivel de oxígeno en las mañanas. Algunos estanques con discos inferiores a 35 cm tuvieron oxígenos arriba de 3.0 mg/L mientras que uno claro como el PC2 tuvo muy bajo oxígeno. La tonalidad verde tampoco fue sinónimo de bajos oxígenos en las mañanas, aunque las tonalidades verdes claras y claras fueron las de los mejores niveles.
Hubo mayor relación, de manera inversamente proporcional, entre la turbidez del agua medida con el disco Sechii y con los sólidos suspendidos (Figura 3). Entre más sólidos tuviera, más turbia era el agua y menor la profundidad del disco Sechii. Esto indica que con el disco Sechii se están midiendo sobre todo los sólidos suspendidos en lugar de la abundancia del fitoplancton.

Tomando en cuenta que los sólidos en suspensión contienen altos niveles de materiales orgánicos que se descomponen y consumen oxígeno, es preferible mantener las aguas tan claras como sea posible. Por lo tanto, se recomienda para esta finca y en esta época del año, un disco entre 50-60 cm. Este valor contrasta con el óptimo teórico de 35-45 cm. Para lograrlo, las siembras deben hacerse en los primeros 8 días de llenas las lagunas y no hasta los 22 días después del período de maduración.
3.3. Amonio y amoníaco:
La descomposición de la materia orgánica no solo reduce los niveles de oxígeno disuelto, sino que también aumenta los de amonio. La forma más toxica es el amonio en forma gaseosa o amoníaco. Los camarones pueden soportar niveles tan altos como 0.3 mg/L de amoníaco durante exposiciones cortas. Niveles relativamente altos de amoníaco (>0.1 mg/L) deben corregirse inmediatamente con fuerte recambio de agua para que el camarón no permanezca en estas condiciones por más de unas horas. En caso de mortalidad o falta de agua, es preferible cosechar de manera inmediata.
3.4. Temperatura y salinidad:
El período de cultivo correspondió a la época seca del año que va desde enero hasta mayo como se evidencia por los valores de salinidad y temperatura en las mañanas en los estanques (Fig. 4). De igual forma, la época lluviosa se puede apreciar de junio a diciembre con un veranillo entre agosto y septiembre.

A pesar de que el camarón cultivado puede soportar un amplio rango de salinidades, se considera ideal un rango de 15 a 25 g/L. Salinidades mayores a 30 g/L por lo general han disminuido las tasas de crecimiento porque el animal debe gastar mayores cantidades de energía en el proceso de osmoregulación en lugar de dedicarla a crecer y engordar.
Durante la época seca, la fluctuación de la temperatura diaria fue considerable en los estanques como se aprecia en la Figura 5. Pasó de niveles en las mañanas de 30-31 ºC a cerca de 34ºC e incluso 35 ºC al mediodía en las lagunas más alejadas del puesto de bombeo. En las tardes bajó a niveles cercanos a los 33 ºC en las mismas lagunas.

Las temperaturas encontradas en los estanques durante las tardes están arriba de la máxima recomendada para los camarones. Esta es de 32ºC, aunque algunos pueden resistir temperaturas más altas (34ºC) por períodos cortos y sin variaciones. El cambio brusco de temperatura en un mismo día y durante todos los días de cultivo es aún peor porque causan estrés y reducen significativamente la sobrevivencia del camarón. Lagunas cercanas al puesto de bombeo (E15, E16, Pc15 y E20) y con mayores facilidades para introducirles agua fresca tuvieron las menores variaciones de temperatura durante el día.
3.5. Nutrientes (nitratos y fosforo):
El promedio de nitratos (1.6 mg/L) en las lagunas fue doblemente superior al valor máximo de 0.8 mg/L que podría considerarse permisible. Aguas con concentraciones más altas podrían considerarse como contaminadas por excesivas aplicaciones de fertilizantes químicos. Sin embargo, durante este ciclo de cultivo ni en los anteriores se utilizaron fertilizantes químicos en la preparación de estas lagunas.
Aparentemente, las altas concentraciones de nitratos en los estanques vienen del canal principal pues contiene los mismos niveles considerados altos (1.6 mg/L). La contaminación del agua en la fuente principal proveniente del estero podría deberse al acarreo por los ríos de considerables cantidades de fertilizantes químicos aplicados en cultivos agrícolas de los alrededores como la palma aceitera y el arroz.
Los niveles de fósforo fueron considerablemente más altos en el canal de abastecimiento que en los estanques. Este es otro indicativo de la contaminación del agua en la fuente principal por los ríos conteniendo considerables cantidades de fertilizantes químicos aplicados en cultivos agrícolas de los alrededores.
Por lo tanto, al introducir agua a los estanques para el llenado o los recambios diarios se están fertilizando con el fósforo que trae la fuente principal. Por eso no es de extrañar que el agua del canal de abastecimiento sin fertilizantes se ponga verde sobretodo en las partes más alejadas del bombeo en la época seca del año. Tampoco extraña que muy pocas veces se logre aclarar el agua verde de los estanques por más agua que se introduzca del canal de abastecimiento durante los recambios. Elevadas concentraciones de fósforo por lo general favorecen el desarrollo de algas azul-verdosas o cianobacterias que son perjudiciales para la buena calidad del agua y la salud del camarón.
3.6. pH, alcalinidad y dureza:
Estos 3 parámetros se ven juntos porque están directamente relacionados. El pH en aguas salobres por lo general no varía mucho por el efecto búfer que ejercen los carbonatos que conforman la alcalinidad y por la dureza del agua. Los valores encontrados de 8.2 están dentro del rango considerado ideal para el buen crecimiento del camarón.
Los valores y la relación entre la dureza por calcio y la alcalinidad se presentan en la Figura 6. Se observa que existe relación entre ambos parámetros. Los carbonatos y bicarbonatos son las bases que contribuyen a la alcalinidad mientras que las concentraciones de calcio y magnesio son las que conforman la dureza del agua. En aguas salobres y marinas ambos parámetros son usualmente altos. Según los análisis, el rango (115-175 mg/L CaCO3) y el promedio (143 mg/L CaCO3) de alcalinidad es alto, pero la dureza por calcio (826 mg/L CaCO3), a excepción de la E8, es baja considerando que los valores deberían estar cercanos a 1000 mg/L CaCO3.

IV. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Se concluye que la finca estudiada no cuenta con la capacidad de bombeo ni con las dimensiones del canal de abastecimiento suficientes como para mantener la buena calidad del agua en cultivos con densidades entre 15 y 20 camarones/m2. Tampoco cuenta con la calidad suficiente de agua en el canal principal como para mejorar, con solo recambios, los niveles de oxígeno disuelto en los estanques.
Se recomienda implementar la aireación y la circulación del agua en los estanques para poder subir las producciones con el bajo recambio de agua que puede mantenerse en la finca. En esta finca se demostró que es posible producir cerca de 3000-3500 kg/ha sembrando a 30-40/m2 con aireación moderada (2 aireadores/ha) y un recambio del 5%.
La cantidad de aireadores que se ocupan en una laguna no solo depende de la biomasa de camarones sino también de la tasa de alimentación y del nivel mínimo de oxígeno que se ocupa en las mañanas. Se puede utilizar la siguiente fórmula:
TA/A = 28.83 – (4.31 x OD), donde:
TA = promedio de la tasa alimenticia (kg/ha*día) en 5 días
A = tasa de aireación (HP*día/ha)
OD = Mínimo oxígeno disuelto en la mañana
Si el mínimo de oxígeno que se espera con aireación en las mañanas es de 3.5 mg/L, la máxima cantidad de alimento que puede dar por HP en una hectárea por día es de 13,75 kg. Si las tasas alimenticias utilizadas son de 20-30 kg/ha*día sembrando 15-20 camarones/m2, se ocuparía al menos un aireador de 2 HP por hectárea.
VI. LITERATURA CITADA
Boyd C. 1989. Water quality management and aeration in shrimp farming. Alabama, USA: Auburn University. 84 p.
Ferreira N, Boneti C, Seiffert W. 2011.Hydrological and water quality índices as management tools in marine shrimp culture. Aquaculture 318: 425-433.
Valverde-Moya, J. & Alfaro-Montoya, J. 2013. La experiencia del cultivo comercial de camarones marinos en estanques de producción en Costa Rica. Rev. Mar. Cost., 5, 87-105.
Valverde-Moya, J. & Alfaro Montoya, J., 2014. Productividad y rentabilidad del cultivo de camarones marinos en el Golfo de Nicoya, Costa Rica. Rev. Mar. Cost., 6, 37-53.
Valverde-Moya, J. & Varela-Mejías, A., 2018. Cultivo comercial de camarones Litopenaeus vannamei en Costa Rica durante El Niño 2015: incidencia de enfermedades. Rev Inv Vet Perú 2018; 29(1): 188-204.